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Madre trabajadora

Querida Tú, Qué puedo decir más que ¡qué desgarro al dejarte para ir a trabajar! Pero es que tienes la manía de comer todos los días. Jamás pensé que sería de esas, de hecho me juré y perjuré que me sentiría feliz como una perdiz al volver a las trincheras. Pero me...